Asesinan a administradora del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa en Guerrero
Martina Amates González, administradora del parque nacional, fue asesinada junto a su hija y su chofer en un ataque directo en Guerrero.

La violencia en la región norte de Guerrero cobró la vida de Martina Amates González, quien se desempeñaba como administradora del Parque Nacional Grutas de Cacahuamilpa. La funcionaria fue atacada a balazos este miércoles mientras viajaba en un vehículo oficial acompañada por su hija y su chofer, quienes también perdieron la vida en el lugar del incidente.
El ataque, que ha generado consternación entre los trabajadores del sector turístico y ambiental, ocurrió en una zona de tránsito constante hacia el área protegida. Elementos de la Guardia Nacional y autoridades estatales acudieron al sitio para acordonar el área, mientras personal de la Fiscalía General del Estado inició las investigaciones correspondientes para determinar el móvil de la agresión y dar con los responsables.
Este suceso se suma a la preocupante tendencia de violencia que ha afectado a diversos sectores en el estado de Guerrero durante los últimos meses. Representantes del sector ambiental han señalado que la seguridad en las zonas naturales protegidas es un desafío crítico, exigiendo a las autoridades de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana una mayor presencia en las rutas de acceso a los parques nacionales para garantizar la integridad de los trabajadores.
Hasta el momento, ninguna autoridad ha confirmado detenciones relacionadas con este triple homicidio. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha mantenido una postura de cautela, esperando los resultados de las diligencias ministeriales para emitir un posicionamiento oficial sobre las condiciones de seguridad en las que opera el personal administrativo en la entidad.
El caso ha puesto nuevamente sobre la mesa la necesidad de implementar protocolos de seguridad más robustos para quienes desempeñan labores de administración pública en zonas rurales y turísticas. Organizaciones locales han solicitado una reunión con las autoridades estatales para evaluar medidas preventivas que protejan a los funcionarios que, por la naturaleza de su cargo, deben desplazarse frecuentemente por carreteras de alto riesgo.


