Cesan a Kevin Lamour tras rechazar apertura a inversionistas privados en FIFA
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destituyó a Kevin Lamour en medio de tensiones por el financiamiento de proyectos estratégicos.

La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) atraviesa un periodo de turbulencia interna tras la destitución de Kevin Lamour, quien ocupaba una posición clave en la estructura administrativa del organismo. El cese de sus funciones fue notificado este martes, luego de que Lamour expresara una postura contraria a la apertura de capital hacia inversionistas privados en el ambicioso proyecto impulsado por el presidente Gianni Infantino.
El proyecto, que ha sido objeto de intensos debates en los últimos meses dentro de las oficinas centrales de la organización, busca transformar el modelo de negocio del fútbol a escala global. Fuentes cercanas a la dirección de la FIFA indicaron que el punto de quiebre fue la negativa del directivo cesado para facilitar la entrada de fondos de capital privado, argumentando preocupaciones sobre la gobernanza y la independencia institucional a largo plazo.
Esta decisión ha profundizado la crisis de liderazgo que enfrenta Infantino, quien intenta consolidar sus planes de expansión financiera antes del cierre del año fiscal. La salida de un perfil técnico de alta relevancia ha generado inquietud entre los miembros de la federación, quienes temen que la falta de consenso interno afecte la estabilidad del proyecto deportivo y su viabilidad económica frente a los organismos internacionales.
Por el momento, la oficina de comunicación de la FIFA no ha emitido un comunicado oficial detallando los alcances de la reestructuración interna que seguirá al despido. Se espera que en los próximos días se nombre a un sucesor interino que deberá gestionar las tensiones con los sectores que se oponen a la privatización de los activos del organismo.
El caso de Lamour se suma a una serie de fricciones que han marcado la gestión de Infantino en el presente año. Analistas del sector deportivo sugieren que este evento podría acelerar la revisión de los estatutos de la FIFA respecto a las alianzas comerciales con entes privados, un tema que continúa generando división dentro de las federaciones nacionales afiliadas.


