Proyectan dividir la Suprema Corte en dos secciones para agilizar procesos
La Suprema Corte de Justicia de la Nación analiza una reestructuración interna para crear dos secciones especializadas con el objetivo de reducir el rezago judicial.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha puesto sobre la mesa una propuesta formal para modificar su estructura operativa, mediante la creación de dos secciones diferenciadas. Esta iniciativa busca optimizar los tiempos de resolución de los expedientes que llegan al máximo tribunal del país, respondiendo a la necesidad de agilizar la carga de trabajo acumulada en años recientes.
De acuerdo con los planteamientos iniciales, el propósito de este esquema es permitir que los ministros distribuyan de manera más eficiente los asuntos jurisdiccionales. Al especializar las secciones por materias, se pretende que la toma de decisiones sea más fluida y que los procesos judiciales alcancen una resolución con mayor celeridad, sin sacrificar la rigurosidad técnica que caracteriza a las sentencias de la Corte.
Esta propuesta de reorganización surge en un contexto donde el Poder Judicial enfrenta constantes retos de eficiencia administrativa. La creación de estas secciones requeriría ajustes en el reglamento interno y una coordinación estrecha entre los integrantes del pleno, quienes deberán consensuar las reglas de competencia para cada área de especialidad jurídica.
Aunque el proyecto se encuentra en una etapa de análisis, el equipo técnico de la Corte ha señalado que el objetivo es reducir los tiempos de espera para los ciudadanos que dependen de una resolución final. Se espera que en las próximas semanas se realicen consultas adicionales para definir los alcances específicos, la estructura administrativa necesaria y los plazos para implementar este nuevo modelo de gestión judicial.
La implementación de este sistema representaría uno de los cambios organizacionales más significativos en la historia reciente del máximo tribunal mexicano. La expectativa de los proyectistas es que, al descentralizar el flujo de trabajo, se fortalezca la capacidad de respuesta ante la creciente demanda de justicia constitucional en el país.


