Tribunal de Estados Unidos permite continuar construcción de muro en territorio tohono
Un tribunal federal estadounidense desestimó los recursos legales presentados para detener las obras de infraestructura fronteriza en tierras de la nación tohono.

Un tribunal federal en Estados Unidos dictaminó este fin de semana la continuación de los trabajos de construcción de infraestructura fronteriza que atraviesan territorios ancestrales de la nación tohono o'odham. La resolución judicial negó las solicitudes de organizaciones y representantes locales que buscaban frenar las obras bajo el argumento de protección al patrimonio cultural y ambiental en la zona compartida entre Arizona y Sonora. Este fallo permite que las constructoras mantengan sus actividades en los tramos que colindan con la reserva indígena, un área de alta sensibilidad histórica para las comunidades originarias de la región.
La controversia legal, que ha persistido durante los últimos meses, pone de relieve las tensiones sobre el uso del suelo en la franja fronteriza. Los demandantes habían argumentado que el avance de la maquinaria y la instalación de estructuras metálicas vulneran sitios sagrados y alteran el ecosistema del desierto sonorense. Por su parte, las autoridades estadounidenses han sostenido que las intervenciones se realizan bajo facultades legales de seguridad nacional, lo que ha permitido sortear diversas normativas ambientales que normalmente aplicarían en estos terrenos.
Desde el lado mexicano, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha mantenido un seguimiento puntual sobre las repercusiones de estos proyectos en las comunidades que habitan en ambos lados de la línea divisoria. La dependencia ha señalado anteriormente la importancia de respetar los derechos de los pueblos originarios y mantener un diálogo transfronterizo que priorice el bienestar de los habitantes de la zona. Se espera que los representantes de la nación tohono evalúen nuevas rutas legales para impugnar la decisión, aunque la resolución actual otorga luz verde inmediata a las actividades de construcción.
La situación en la reserva tohono refleja una problemática persistente sobre los impactos de la infraestructura física en el tejido social de la frontera norte. Mientras las obras avanzan, las organizaciones civiles en México y Estados Unidos han manifestado su preocupación por el aislamiento de familias y la fragmentación de zonas de tránsito tradicional. Por el momento, el despliegue de equipo pesado continúa en la zona, marcando un nuevo capítulo en la disputa por el control y la delimitación del territorio ancestral.


